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Attack Caps


Attack Caps es una marca de gorras fundada en el 2013 por el MC Tino El Pingüino (Franco Genel) y la antropóloga Johanna Rocker. La marca busca representar la cultura joven del Distrito Federal de México de una manera amplia, sincera y atractiva. Con ayuda del diseñador Iker Basauri y el videorealizador Daniel Martínez Torres se lanzó una primera campaña llamada #ElDFRifa abriendo un espacio mediático en el cuál se abarcaron diversos temas de relevancia sociocultural dentro de la Ciudad de México.

Recientemente se han unido al equipo el programador Alberto Castro, el cuál hizo posible esta página web y Josué Ortiz Grande con quién estamos grabando la continuación de #ElDFRifa con otros temas y embajadores. Estamos muy agradecidos de contar con un equipo y un público tan comprometido, ya que el crear y compartir nuevos y diferentes contenidos acerca de lo que vivimos aquí en el DF es el motor de nuestra motivación.

Franco Genel sobre Attack Caps:
"Mi nombre es Franco Genel y fundé con Johanna Rocker la marca Attack Caps en el 2013.

No me acuerdo específicamente cuando fue que me empecé a fijar en cómo se vestía la gente pero estoy seguro que fue a muy temprana edad. Mi primera impresión posiblemente data de cuando mis papás salían a cenar o a cualquier otro compromiso de adultos y nos dejaban en la casa jugando Nintendo, viendo pelis y rompiéndonos la madre a mi hermano mayor y a mí. El desfile aprobatorio de su vestimenta antes de salir parecía de alguna manera innecesario y burgués, sin embargo llegó a ser parte de un ritual imprescindible. No tenía mayor trascendencia más allá de ser la despedida a la espera de un pronto reencuentro; pero tenía algo de significativo o al menos así lo veía. Me daba gusto que se vieran bien y contentos cuando salían por la puerta. Le chuleaba los vestidos y tacones a ella y los abrigos y corbatas a él. En ocasiones los bolsos y el labial, otras las esclavas y el cinturón, a veces los aretes o sencillamente la gabardina. Que mis papás tenían una vida social activa, vaya que sí. Si eso era algo bueno o malo, vaya que no sé.

Mi mamá siempre fue muy permisiva y consentidora con nosotros así que entre los siete y ocho años empecé a escoger mi propia ropa. Que tuviera buen gusto es otra cosa. Consideraría mi estilo sobrio y hasta conservador con un aire descuidado. Siempre me llamó la atención la desfachatez. Refleja despreocupación, libertad y cierto grado de autismo. Tampoco tengo un problema con lo completamente anárquico y llevado al extremo. También he tenido mis momentos. Como dicen "pa' gustos, colores".

A lo que voy, nunca me he considerado alguien que sepa realmente de esas cosas, ni pretendería entrar en una discusión enfurecida con alguien que lo fuera, carezco de datos históricos, estadísticas, sed de drama y en general de poner un poco más de atención.

Pero sí puedo asegurar en las palabras más simples que me vienen a la cabeza que como te vistes es una extensión de tu personalidad en la mayoría de los casos. Ya sea forzada, equivocada o sugerente. Puedes sentirte compatible con esa chica de las sombras púrpuras por el simple hecho de traer los ojos pintados de igual manera. Las prendas pueden provocar excitación y en el peor de los casos hasta espasmos. Hay complicidad en la manera de vestir que se traduce en formas de pensar. En deseos de vivir. Hay infinidad de adjetivos para describir la necesidad que tenemos todos por tratar de combatir el sacrilegio de la no-identidad y la insipidez del no-perdurar. El saberse contemplado. Hoy en día ni los ermitaños quieren pasar desapercibidos. El verse diferente fácilmente podría ser la divisa del nuevo milenio. Eso no augura nada prometedor y me llega a molestar. Creo que el verse "bien" consiste más que nada en no buscar la aprobación de nadie. Así empiezan las amistades duraderas y los amores pasajeros que son los únicos que dejan algo. Por un repentino corto circuito.

En Attack quisimos darle a los capitalinos y chilangos una prenda que evocara la rara experiencia de haber pisado la capital del país. Algo que les recordara esos inmensos cielos grises a todos aquellos que los contemplaron y dejaron atrás junto a otro puñado de recuerdos risibles, y sobre todo a los que seguimos padeciendo esta enfermedad crónicamente.

Gracias a Attack hemos conocido lugares muy chingones y hecho nuevos amigos. Y sobre todo hemos visto a gente con nulo estilo inmediatamente lucir excelente."

 
 

"No es la ciudad en sí, es lo que pasa aquí."